18 de enero de 2011

El buzo verde rayado

Nos sentamos en un banquito los dos, un banquito bastante angosto, donde frente a frente nos pusimos a jugar lo que podria decirse una revancha. El espacio reducido, la cercania, el juego, todo hizo de esa noche un pequeño recuerdo bastante particular. Me besaste, me enoje, me arrepenti, te bese y asi estuvimos buen rato. Claro que siempre ''jugando''. Esa noche tuvo un arranque distinto, capaz no usual. Pero hablando con sinceridad, a la mañana siguiente desperte pensando injustamente en vos.